Caso interesante y Cápsula informativa – Medicina

Por: Wilmer Pérez

El miércoles 29 de octubre, se presenció una magistral clase por los externos de 4to. año, que están en su fase de Clínicas Familiares, Julio Morales y Angie Leiva.

 El E/ Morales inicio su charla acerca de Hipertensión arterial (HTA) en pediatría, Niños mayores de 3 años y menores de 3 años, con factores de riesgo:

  • Cardiopatía o Nefropatía Congénita
  • Fármacos que alteren la PA.
  • Aumento de presión intracraneal.
  • Diabetes tipo 1
  • Trasplante de Riñón, Hígado o Corazón.
  • Síntomas de Hipotensión.

Se expusieron 2 casos:

Tratamiento NO farmacológico

  • Pérdida de peso.
  • Aumento de actividad física.
  • Modificación dietética.
  • Reducción de estrés.

Tratamiento farmacológico

  • Dosis baja en aumento.
  • 4-8 semanas.
  • Adición de segundo medicamento.

 La E/ Leiva impartió su charla sobre: “Tradiciones populares guatemaltecas del días de los muertos”; El culto a los muertos en Guatemala es hoy una mezcla de ritos paganos y cristianos. Así, mientras se piensa celebrar a todos los Santos Cristianos el 1 de noviembre, se baila rumbo al cementerio, se preparan comidas, se levantan altares con las fotos de los difuntos de la familia a los que se les prende velas y se les reza.

 Noviembre es, para el Mundo Maya, el mes de los muertos. Se cree desde tiempos inmemoriales que en estas fechas se les permite abandonar el más allá y vagar unos cuantos días por el mundo. Buscan sus casas, a sus familias, sus tierras. Cuando las encuentran, se quedan a comer y a beber. Por ello a algunos platillos como el dulce de Jocote, Ayote o Chilacayote y a algunas bebidas se les llama cabeceras porque se comen y beben en la cabecera de la tumba, al lado de la lápida.

En el caso de Mesoamérica, las comidas de difuntos ya eran sobresalientes en la época prehispánica, durante la conmemoración de los días designados para la comunicación con los ancestros y los antepasados en el calendario maya del Tzolkin o “cuenta corta”, que se ubicaba en el mes de julio (la fiesta del Año Nuevo maya o Watzakib Batz). El origen de esta conmemoración se pierde en la noche de los mayas y llega hasta el siglo XVI.

Por su parte, los españoles que vinieron a la conquista y colonización de estas tierras, conmemoraban estas ceremonias con comidas especiales, sobre todo frías y con fuerte herencia de la cultura árabe. Con el proceso de mestizaje e hibridación de elementos culturales, la población guatemalteca colonial de finales del siglo XVI creó un plato frío, especial, para ser ingerido durante el primero y dos de Noviembre durante las celebraciones mortuorias anuales: el fiambre.

 El Siquín: durante los últimos días del mes de octubre, muchas personas empiezan a hacer los preparativos para la elaboración del tradicional SIQUÍN,  para festejar el “DIA DE TODOS LOS SANTOS” y el día de los fieles difuntos, el 1 y 2 de noviembre.

 Hace muchos años esta festividad se hacía regalando entre amigos y vecinos algunos alimentos que elaboraban las personas y entre estos: el ayote en dulce, ayote en leche, el arroz en leche, los ticucos de masa, chipilín, lorocos, ejote tierno, frijol  huevo y manteca de cerdo; pero estos alimentos se repartía entre los adultos, dado que al atardecer, pasaban un almácigo de niños pidiendo su siquín y, ya las personas estaban preparadas con naranjas y limas.

Estos niños visitaban las casas con el tradicional canto de “Ángeles somos del cielo venimos siquín pedimos”, y ¡ay de aquélla casa que no les diera su siquín! Porque le echaban maldiciones diciéndoles: “Esa casa tiene jiote porque no nos dan ayote” “Esa casa tiene chinches porque no nos dan siquín”.

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